Reconstrucción de iglesias financiada por el Estado ¿Por qué?

5 diciembre, 2011

Aunque es un tema que para la mayoría pasaría desapercibido, o, en todo caso, no le parecería incorrecto, creo que vale la pena, llamar la atención y analizar si es correcto que el Estado, a través de los Gobiernos Regionales, y con fondos que provienen de los impuestos de todos los peruanos,  financie la reconstrucción de diversos templos católicos destruidos a raíz del sismo que azotó el sur peruano en 2007.

Se habla en particular de una partida de 8 millones de soles para financiar la reconstrucción del Templo del Señor de Luren.

Si bien según el artículo 50 de la Constitución Política del Perú “el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración”, me parece que hace algún tiempo dejamos de ser un Estado confesional y pasamos a ser un Estado laico, ¿no?

Además, el artículo 2 de la misma constitución establece la igualdad ante la Ley, incluyendo el factor religioso y consagra la libertad de conciencia y religión. ¿Por qué entonces debe el Estado subsidiar a una institución religiosa? ¿Por qué no a otras? ¿Por qué a cualquiera de ellas?

Llama la atención, por lo demás, que no se haya hecho a la iglesia responsable (como cualquier otro establecimiento) de la gran cantidad de víctimas que se produjeron al interior del mencionado templo, debido a su mal estado.

¿Ustedes qué opinan? ¿Debe el Estado financiar la reconstrucción de templos católicos?

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Entre Drogas y Putas

26 febrero, 2010

Las drogas y las prostitutas tienen algo en común: “nadie” quiere que existan, pero muchos pagan por ellas. Si toda demanda genera su oferta, ¿qué tipo de mercado queremos… uno ilegal o uno formal? Dicho de otra forma… ¿qué debemos pedirle al Estado… prohibir y perseguir o regular y educar? Este es el dilema.

Las personas que apuestan por “prohibir y perseguir” se basan –sospecho que más consciente que inconscientemente- en concepciones morales: creen que el papel de las autoridades es ser pastores eclesiásticos de un rebaño… donde las ovejas no son capaces de decidir qué les conviene y los pastores son los únicos que pueden encarrilarlos. Para muestra un botón: en los Estados Unidos, un país donde el 83% se declara religioso, 1 millón de personas es enviada todos los años a la cárcel por “crímenes” que no impactaron en nadie más que en ellos mismos. (Ver, The Longest War, Gwynne Dyer).

La principal razón para apostar por “regular y educar” es que nadie más que el individuo puede decidir qué le trae bienestar. No le corresponde al Estado decidir si “drogarse o irse de putas” le hace más bien que mal al individuo. Reemplazar la libertad individual mediante reglas de conducta es propio de las religiones… no de un Estado democrático.
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