No se podría estudiar la carrera de Derecho por exceso de abogados

Una nueva propuesta restrictiva de la libertad individual y absolutamente efectista, lanzada por quienes creen que el Estado debe regular la oferta de bienes y servicios, como si no nos hubiera quedado claro que una economía dirigida está condenada al fracaso. El problema de muchos profesionales que no ejercen su profesión no pasa necesariamente por su cantidad sino por su baja calidad y por la falta de información que suele existir entre los jóvenes al escoger una carrera o un centro de estudios determinado.


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17 respuestas a No se podría estudiar la carrera de Derecho por exceso de abogados

  1. Raul Alosilla dice:

    Al margen de que desde el punto de vista económico podamos diferir con el CAL y los congresistas que apoyan esta propuesta, quiero llamar la atención sobre la filosofía eficientista que éstos utilizan. Lo único que les preocupa es la supuesta sobre oferta laboral. No les importa la vocación ni el derecho de miles de jóvenes que desean ser abogados. Para ellos, estos derechos son sutilezas y lo importante es enfrentar la sobreoferta laboral, pues se considera que ésta genera perjuicios sociales.
    Esta filosofía eficientista podría incluso llegar al extremo de intentar hacer un analisis costo beneficio de la propuestas a fin de determinar si la restricción genera más beneficios que costos. Creo que desde la raíz, este modo de pensar es errado, y lamentablemente está bastante difundido gracias a algunos criterios del AED tradicional.

    • Mario Zúñiga dice:

      Estimado Raúl,

      No creo que una lógica “eficientista” informe al Proyecto, en todo caso sería una lógica eficientista incompleta.

      Considerando que lo promueve el CAL, ¿quizás haya un interés mercantilista no? ¿cerrar el mercado a la competencia?

      Saludos,

      Mario

  2. Mario Zúñiga dice:

    Parece innegable que hay “demasiados” abogados pero concuerdo contigo Luis Carlos en que cerrar el mercado no es la solución. Cerrando el mercado los únicos que ganan son los abogados mediocres que hay en el mercado, que tendrán menos competencia. Y como los clientes nos “necesitan” para hacer muchas cosas, no tendrán otra que contratarlos.

    Lo que se debe hacer, aparte de dar información a los jóvenes para que opten por carreras en las que hay una verdadera necesidad de nuevos profesionales, es quitar la obligatoriedad de la “defensa cautiva” en juicios, la necesidad de que las minutas sean firmadas por abogados y una gran simplificación administrativa y del sistema legal a todo nivel. Así, los clientes acudirán a un abogado cuando realmente lo necesiten y no sólo porque la Ley exija una firma o porque la ley está escrita “en chino” para el ciudadano de a pie.

    • Raul Alosilla dice:

      Ojo que esta propuesta no es nueva, viene desde el CAL anterior. Y sobre estos temas que propones (defensa cautiva, regulación de la agremiación, etc.), existe todavía en el tapete el proyecto de ley del abogado (muy mercantilista, promovido por el predecible CAL) que comenté hace un par de años aquí: http://www.elcato.org/node/2520

      Por otro lado, si bien es cierto que el criterio utilizado en este proyecto en concreto es incompleto (en eso te doy la razón), mi punto estaba referido a llamar la atención sobre la filosofía eficientista, es decir, a aquélla que tiene por única finalidad la “eficiencia social” y sobre ésta justifica el atropello de los derechos ciudadanos.

  3. […] lado, y como ya advertía un lector en sus comentarios a esta noticia que rebotó Luis Carlos en el blog, estas iniciativas desconocen el derecho que tienen las personas a elegir libremente su vocación y […]

  4. Diego Cordova dice:

    Yo creo que simplemente son propuestas populares en base a conocimientos y dados errados por parte de los que la promueven, al igual que la propuesta de ley de dar pena de muerte a los violadores de menores, que lo unico que hubiese ocasionado es que una vez de violar a la persona termine en matarla para que se le otorgue una menor pena, que seria por homicidio. Muchas de las mejores leyes se basan en incentivos, y obviamente esta clase de propuesta no tiene viabilidad por las restricciones que ocasiona, felizmente estamos en un estado de derecho. A mi me parece genial la excesividad de abogados o de que estudiantes que aspiran a serlo, ya que con tanto mal abogado el trabajo abunda

  5. Su Wand dice:

    En los pasillos del Palacio de Justicia operan los abogados de la AAA (Asociación de Abogados Ambulantes), conformada por egresados de casi todas las universidades, incluyendo a las privadas de prestigio. Cada miembro de la AAA tiene posesión de un “lugar” estratégico en el pasillo que, con el paso de los años y quién sabe qué otros factores, puede mejorar y permitirles ubicarse más cerca de lugares privilegiados (zonas de mayor afluencia del público). Sus archi-enemigos son los jaladores, tramitadores y abogados truchos.

    El CAL, como muestra de apoyo a los coleguitas, se entretiene espantando y persiguiendo a los archi-enemigos. Dudo que los atrapen…

    En fin, este ejemplo puede servir para ilustrar cómo es que la saturación del mercado de abogados no es una diatriba. Además, dudo que la gente ignore que hay “demasiados” abogados, el tema es que, al parecer, para mucha gente los estudios de derecho son lo más cercano al “sueño americano” (en términos de dinero y status). Algunos lo logran, otros se quedarán en el camino. Pese a ello, todos tienen derecho a intentarlo…

  6. Raul Alosilla dice:

    Un amigo mío no pudo decirlo mejor: “Si los chibolos se meten a estudiar Derecho sabiendo que la calle está dura….. su roche ps”

  7. chiga dice:

    Con el comentario del amigo de Raúl Alosilla, no se quejen después de por qué no quieren a los liberales.

  8. Raul Alosilla dice:

    A ver, creo q tendré que explicar la cita que trascribí para no herir susceptibilidades.

    Toda accción implica una conducta que persigue una mejora en el estado de satisfacción actual (éste es un axioma irrefutable). Evidentemente, al momento de la decisión, esta mejora es sólo una expectativa, una proyección interpretativa y subjetiva de los hechos del presente hacia el futuro.

    Es en función a las expectativas que los individuos toman decisiones. Ahora bien, dado que cada individuo HOY tiene distinta información sobre las circunstancias del mercado, los individuos generarán expectativas distintas acerca del MAÑANA. Es más, incluso individuos que tienen la misma información HOY podrían generar expectativas distintas sobre MAÑANA. ¿Por qué? Porque el futuro no está dado y porque las expectativas son fundamentalmente expresión de la creatividad individual.

    Al caso concreto, los jóvenes que se embarcan en la carrera de Derecho no lo hacen porque crean fervientemente que no van a tener trabajo. Lo hacen porque tienen la expectativa de que invertir en ese tipo de educación les será rentable a futuro. Quizás han visto oportunidades que nosotros no hemos visto (la interpretación de Diego Córdova me parece genial: “A mi me parece genial la excesividad de abogados….. ya que con tanto mal abogado el trabajo abunda”) o simplemente no le temen a competir ni a ganar o crear nuevos espacios productivos donde aplicar sus conocimientos profesionales. Mi punto es que nada está dicho con respecto de estos jóvenes.

    Es cierto que sus expectativas puedan resultar ser erróneas. Pero nadie puede saberlo ex ante, porque como dije, el futuro no está dado. Y en caso esas expectativas fueran erróneas, deberán asumir, como cualquier otra persona o empresario, la pérdida de tantos años de estudio (¡las quiebras, los divorcios, el propio sistema de administración de justicia, etc. existen porque muchas veces nos equivocamos!). Eventualmente podrán capitalizar parte de los conocimientos adquiridos para otros fines distintos al ejercicio del Derecho.

    Los liberales defendemos un sistema de libertad, en el que cada persona es dueña de su cuerpo, sus habilidades, el producto de su esfuerzo, de su perspicacia y creatividad, etc. Pero esa libertad conlleva responsabilidad por las decisiones que uno toma, y esto implica asumir las consecuencias de los propios actos.

    Si el Estado cierra facultades de Derecho, estará imponiendo sus propias expectativas (muy subjetivas por cierto) por encima de las expectativas de aquéllos jóvenes que -a pesar de todo- quieren seguir la carrera y están convencidos que les será muy útil. Y claro, en un sistema así, ya nadie es responsable de su propia situación, sino que será fácil echarle la culpa al Estado, quien no permitió a estos jóvenes su realización personal.

  9. Luis Carlos dice:

    Creo que los “problemas” relacionados con el exceso de abogados son claros. El tema es si restringir el derecho a seguir tu vocación es la solución. da la impresión de lo que en efecto habría es una gran asimetría informativa. Habría que atacar ello, mas bien. Los invito a seguir esta discusión en el post de Andrés Calderon: https://decomunsentido.wordpress.com/2010/05/26/%e2%80%9cno-hay-cama-pa%e2%80%99-tanta-gente-por-andres-calderon/
    Saludos.

  10. ANGELA CASTELLARES dice:

    En mi opinion, considero que existen tantas universidades que no le dan el valor que tiene la carrera, ya que les importa mas ganar dinero con los ingresos de los estudiantes que enseñar a estos jovenes que tienen ” ganas” de aprender. Al final no por decision de ellos es que son mediocres sino por las personas que los forman, entre ellos las unviersidades y los representantes de ellos, los profesores. No deberian restringir el derecho a estudiar a esos jovenes ni mucho menos las autoridades deben hacer abuso de su poder.

  11. Luis José Diez Canseco Núñez dice:

    A ver:

    El tema es de suyo interesante y polémico.

    De un lado, muchos abogados de pésimo nivel que destruyen el ejercicio honesto de la carrera, perjudican la imagen del foro, contribuyen con la corrupción, desnaturalizan el derecho y, se aprovechan de los pobres quienes no tienen recursos ni conocimientos como para acudir a estudios de fama. Ellos son precisamente los que inundan los tribunales con procedimientos basura que generan una sobrecarga judicial que impide que los jueces cumplan con su función en el tiempo adecuado. En efecto, el Dr. XXX, egresado de la Universidad YYY, sucursal JJJ, anexo RRRR, turno MMMM, es tan abogado como cualquiera de los que egresados de las “otras” y “prestigiosas” universidades.

    De otro lado, existen infinidad de argumentos de “mercado” que no voy a repetir puesto que ustedes los han descrito perfectamente. Me uno a ellos.

    ¿Cual es la solución?. Fácil: Las universidades deben de dejar de otorgar el Título de Abogado a nombre de la Nación. Solo se deben limitar a conferir el Bachillerato.

    Siendo así: ¿quién confiere el título habilitante?
    Desaparecemos la Academia Nacional de la Magistratura (que no sirve para nada) o la reconvertimos para que el titulo habilitante sea conferido luego de un examen computadorizado a la manera de las barras de USA, Francia, Bélgica o Suiza. Quien lo pasa, no solo es abogado, sino que tiene la posibilidad de ser miembro del Colegio de Abogados que quiera. Ello no significa que el Colegio lo habilitará para ejercer, tan solo será una entidad gremial.

    • Raul Alosilla dice:

      Por qué no mejor desestatizamos la titulación???
      Así, cualquier universidad, Colegio de Abogados o institución netamente privada se encargará de titular y para ello utilizará exámenes de distinto rigor, en función a la reputación que desee tener.
      Hoy por hoy, los títulos los da el Estado, y vemos las consecuencias: lo que muchas personas demandan son meros títulos (para poder trabajar) y no educación buena, razón por la cual un sector del mercado -muy eficientemente- se ha dedicado a darle a esa gente lo que quieren: no buena educación legal, sino sólo el título. Tenemos esa opción (desestatizar y abrir realmente la educación a la competencia), o caer en la espiral regulatoria de la que habla Alfredo Bullard en su fábula del rey y los panes (de seguro la han escuchado), lo cual implica regular aún más las facultades, sus programas curriculares, etc.

    • Estimado Luis José,
      Discrepo con que el filtro en pro de la calidad de los abogados que salgan al mercado deba ser ejercido por otros abogados que tienen el incentivo perverso de limitar el aceeso de competidores a su mercado, en el que inclusiven suelen manejar un sistema de tarifas mínimas. Y no hablo de Cuba, hablo de Europa continental, por ejemplo.
      La falla de mercado existente es la asimetría informativa (muchos ususarios del sistema no saben lo malos que pueden ser los abogados que contratan o los estudiantes no saben lo mala que es la universidad a la que postulan)y la interveción estatal debería orientarse a ella, es decir a lograr que en el mercado de estudiantes de derecho y abogados fluya mucha más información que le permita a la gente adopotar decisiones más eficientes, tanto como estudiantes, como en el luagr del cliente.
      Saludos y gracias por seguirnos visitando.

  12. JOSE OSCAR TAMAYO BENAVIDES dice:

    INTERESANTE TEMA

    MERCADO SABIO

    Puede haber sobre oferta de abogados, pero sera el mercado quien hara la funcion de CRIBAR a los buenos profesionales quienes pasaran y lo malos seran relegados.

  13. Jesus Gabriel Paniora Benites dice:

    Así es LC, se nota una pobre preparación académica en la mayoría de abogados y no solo es problema de la formación académica que reciben sino de la falta de vocación verdadera de la mayoría de los colegas que por iniciativa propia no se esfuerzan en superar por ellos mismos este problema…

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