El “Impuesto Robin Hood”: un buen márketing para una pésima idea

La iniciativa del “Impuesto Robin Hood”, surgida en el Reino Unido, aboga por la imposición de un impuesto “pequeñito” (“tiny”) a los Bancos, fondos de inversión y otras instituciones financieras, “con la finalidad de combatir la pobreza y el cambio climático”. La idea es imponer un impuesto con tasas de entre 0.005 % y 0.5% a la transferencia de diversos activos financieros, como acciones y bonos, aunque se menciona que “la meta a largo plazo es gravar todas las transacciones financieras”.

La campaña, que cuenta con el apoyo de algunos políticos, celebridades y diversas organizaciones de caridad y ambientalistas, todas con un marcado tinte “progresista”, cuida de precisar además que “es tiempo de que la gente que causó este desastre pague para arreglarlo”, en referencia al hecho de que “los banqueros” son los culpables de la crisis financiera iniciada en 2007 en el mercado inmobiliario y que hasta la fecha tiene consecuencias en algunos mercados.

Creo que aunque los fines de la campaña son loables y bienintencionados, la campaña no servirá para los fines planteados ―principalmente, reducir la pobreza― y más bien podría desincentivar la realización de operaciones que sin el impuesto tendrían lugar. Ello representa una pérdida de eficiencia que dañaría no sólo a banqueros y grandes inversionistas, sino a la sociedad en su conjunto.

Algunos puntos que hay que aclarar/desmentir acerca de la iniciativa, son los siguientes:

  1. ¿Los banqueros causaron la crisis? Creo que esta afirmación es, por lo menos, incompleta, (sino falsa). Si bien es cierto que algunos banqueros de inversión tomaron decisiones demasiado riesgosas, y que otros cometieron fraudes (caso Madoff), no debe subestimarse el rol del sistema regulatorio en la crisis financiera. En este paper de Lawrence White puede apreciarse como el marco regulatorio y la actuación de la FED y el Departamento de Vivienda de los Estados Unidos de América en el mercado de vivienda creó el contexto perfecto para la “burbuja inmobiliaria”. Recomiendo también sobre el tema este artículo de Peter Schiff.
  2. ¿Se trata de un impuesto “a los banqueros”? No, en realidad es un impuesto a las transacciones financieras, lo cual quiere decir que no lo pagarán los bancos sino los usuarios del sistema, cada vez que realicen transacciones de valores u otras transacciones financieras. Estos impuesto afectarán las operaciones en función a su valor nominal, sin importar su valor real o si en efecto están o no generando riqueza. Muchas operaciones de intercambio de valores, pese a su gran valor nominal, pueden contar con un margen de ganancia bastante marginal (incluso por debajo del 0.5%). En esos casos, un impuesto como el propuesto podría desincentivar la operación o causar pérdidas a los sujetos involucrados. Hay que tomar en cuenta, además, que el impuesto será asumido por las empresas que realicen transacciones, pero éstas, como toda empresa, trasladarán el impuesto a su estructura de costos y finalmente a los consumidores.
  3. ¿Se trata de un impuesto “pequeñito”? Depende, en la medida que el impuesto es calculado en función a un porcentaje del valor nominal de la operación, el impuesto puede llegar a ser elevado en el caso de operaciones de gran envergadura. Es curioso que la propia web de la iniciativa afirme, por un lado, que “la industria Bancaria es la más rentable en el mundo, con ingresos de US$ 788 billones en 2006” y, por el otro que “el Impuesto Robin Hood recaudaría US$ 400 billones”. ¿Me pueden explicar como un impuesto que recaude más del 50% de los ingresos de una industria no la afectaría? ¿Y no se trasladará al consumidor?
  4. ¿Cómo el impuesto combate la pobreza? La iniciativa no explica cómo es que los fondos recaudados servirán para combatir la pobreza, ni justifica por qué se requiere un impuesto más sobre los diversos ya existentes. Más bien, lo que despierta suspicacias es la lista de instituciones detrás de la iniciativa: la gran mayoría recibe fondos estatales (en ocasiones de hasta el 20% de su presupuesto) para realizar sus actividades.
  5. La falaz leyenda de Robin Hood: finalmente, aunque no por eso de menor importancia, creo que es justo aclarar que, contra lo que suele ser una idea generalmente aceptada, el personaje que da su imagen a la iniciativa, Robin Hood, no “robaba a los ricos para dar a los pobres”. Lo que hacía este personaje (que tiene de real y de ficticio) era defender a los ciudadanos de los excesos del Estado, personificado en el abusivo Sheriff de Nothingham. Robin Hood asaltaba las encomiendas del Sheriff para recuperar los excesivos impuestos cobrados, muchas veces por la fuerza, a comerciantes y campesinos, ricos y pobres, para luego devolverlos a los contribuyentes. Tal como refiere Ed West, llamar al impuesto propuesto con el nombre del legendario disidente, “es como ponerle a una ametralladora el nombre de Gandhi”.

Como podrán apreciar, la iniciativa materia de comentario no resiste el menor análisis. Robando “a los a los ricos” para entregar a los pobres sólo lograremos más pobres. Lo que tiene que hacer el Estado es eliminar las trabas para que todos, ricos y pobres, generen mayor riqueza.

Espero que en el Reino Unido sigan el ejemplo de Robin Hood (de la genuina leyenda de Robin Hood) y no se dejen robar por el Estado. No vaya a ser que la iniciativa prospere y alguno de nuestros “originales” legisladores vea conveniente importarla.

3 respuestas a El “Impuesto Robin Hood”: un buen márketing para una pésima idea

  1. Alonso dice:

    Dejando de costado los romanticismos con historietas, ese impuesto tambien va a ser aplicado tarde o temprano en USA.
    A los que tienen ingresos sobre $250 mil les va y les viene porque tambien les estan reponiendo la taza de impuestos a sus ingresos que imperaba antes de Bush.

    A quien en verdad afecta esa medida es al creciente numero de “Blackbox Traders” o “flash traders”, que son en realidad computadoras que relizan literalmente millones de transacciones dia a dia. Imaginate, todo lo que el estado puede recaudar solo poniendo un tiny impuesto alli a “cada” transaccion!!!!!
    Uffff…. alli esta el punto mas importante de la situacion y porque ese impuesto mata dios pajarons de un tiro: incrementa recaudacion de flash traders y da la impresion al publico de alguna forma de “justicia”.

    Algunos piensan que ese impuesto tambien afectaria a los “traders normales”, los que dia a dia estamos viendo charts con technical indicators y rotamos sectores en ciclos, pero que no realizamos tantas transacciones en seguidilla y con tan poca duracion. Sin embargo, mientras las reglas del juego sean constantes, no hay ningun problema. Si quieren poner un nuevo impuesto que lo hagan, con tal va para todos asi que el “playing field” sigue igualado. Es mas ayudara a separar a los mejores de los average traders.

    P.S. Peter Schiff es un gran economista y gran proponente del Austrian School, pero a veces se deja llevar por su aferracion con una sola forma de pensar.
    En realidad toda la crisis no es culpa de nadie en especial, es culpa del sistema mismo (y los “Animal Spirits”) que no es sostenible con constant exponential growth como Greenspan siempre quiso.

    • Mario Zúñiga dice:

      Alonso,

      Gracias por el comment. Si bien es importante que el impuesto sea para todos como dices y, en ese sentido, no distorsione la competencia entre distintos mecanismos de inversión, lo que me preocupa es que se esté extrayendo más y más riqueza a los privados para trasladarla al Estado, que ni siquiera es muy eficaz en redistribuirla adecuadamente. Esa riqueza en manos de los privados puede generar más riqueza. En manos del Estado, en alguna medida se invierte adecuadamente, pero me parece que no en la mayoría de casos.

      Ya desde el cálculo político, es cierto que el impuesto es “tribunero”, como bien dices. Por eso trato de cuestionar iniciativas como ésta, a ver si por lo menos aporto mi granito de arena a desenmascararlas.

      El impuesto como anotaba en el post puede ser pequeño, pero en transacciones o en el agregado puede llegarse a montos significativos. Es como el ITF, no lo sientes en el día a día, pero ¿qué pasa si vendes tu auto y quieres (es lo más seguro) que el comprador te deposite la plata? En ese caso el Estado se queda con algo de tu plata, en una transacción que no necesariamente está generando riqueza.

      En cuanto a la referencia a Schiff, debo aclarar que no suscribo 100% todas sus ideas ni las de la escuela austríaca, pero su explicación de la crisis financiera me parece la mejor. En particular además los ejemplos que menciona Schiff me parecen geniales.

      Saludos,

      Mario

  2. Elisa dice:

    La buena idea es motivar a los ricos a dar a los pobres sin necesidad de publicarlo… simplemente por el hecho de ayudar!!

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